La cantera del Ebro no guarda silencio al jugar en La ALmozara
- Iker Martínez Beisti

- 3 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 11 ene
Es bien sabido que el fútbol entró en España por los ingleses que trabajaban en las Minas de Riotinto (Huelva). El Ebro también tiene canteras importantes. Sin embargo, en este artículo no nos referimos a las de La Puebla de Alfinden, Osera o Fuentes de Ebro sino a las categorías inferiores del CD Ebro

Juveniles del C. D. Ebro durante un entrenamiento.
Al Utebo, Deportivo Aragón, Ejea y Barbastro se les ha unido esta temporada un nuevo socio aragonés en la Segunda RFEF: el Club Deportivo Ebro. No, no es un club primerizo, el equipo arlequinado conoce la categoría desde su creación cuando la vieja 2.ª B —en la que militaban desde el 2015— se dividiera en 1.ª y 2.ª RFEF con un breve paréntesis de dos años en Tercera RFEF.
Una estructura profesional
Para su director deportivo, David Velasco, si algo hace especial a este club es su fútbol base con equipos desde juveniles (16,17 y 18 años) a categoría debutantes (4 y 5 años) que, junto al filial —el CD Robres—, y el primer equipo conforman una macroestructura que va desde los primeros contactos con el balón antes de entrar en Primaria hasta el fútbol semiprofesional.
Por una parte, lo común es que equipos profesionales como el Zaragoza y el Huesca tengan categorías inferiores pero que empiezan más tarde cuando ya son alevines (11 y 12 años) o benjamines (9 y 10). Por la otra, muchos equipos de fútbol base no cuentan con equipo sénior en el que seguir después de juveniles. El Ebro abarca todo; lo que supone un factor diferencial.
“Los chiquitines igual lo tienen lejos todavía, pero algunos juveniles hacen pretemporada e incluso entrenan durante el año con el Robres o el primer equipo —explica Velasco—. Al final para ellos es un aliciente el ver que tienen el fútbol semiprofesional al alcance de sus manos”.
El juvenil A, como referente
El primer equipo juvenil estuvo hace tres temporadas en División de Honor. Por aquel entonces un tal Lamine Yamal de 15 años empezaba a despuntar en el FC Barcelona al que se enfrentó el equipo juvenil de La Almozara. En la actualidad, compite en Liga Nacional donde están los mejores equipos de Aragón con permiso de los cuatro en División de honor: Real Zaragoza, SD Huesca, Racing Zaragoza y UD Montecarlo.

El tener equipos bien posicionados en todas las categorías inferiores hace que sea considerado un referente en el fútbol base aragonés. “Está muy bien a nivel de cantera y primer equipo. Sin contar al Zaragoza y al Huesca, es el primer nombre que se te viene a la cabeza. Que tenga al sénior en 2.ª RFEF es muy atractivo”, relata Iker Villacampa, jugador del Juvenil Nacional que afronta su cuarta temporada en el club.
Esto no atrae solo a los jugadores, también a los entrenadores. Toño Blasco, que presume de ser el segundo entrenador con más partidos en Juvenil División de Honor por detrás de Javier Garcés, entrenador del Juvenil A del Real Zaragoza, lleva en el club desde la semana pasada. “A mí lo que me gusta es formar y aquí sé que va a haber además una transmisión al sénior porque los que lo hagan bien aquí tienen probabilidad de acabar en el tercera”, explica Blasco.

Un club diferente
“Es un club muy cómodo, se respira fútbol desde que entras en El Carmen, con este graderío que muy pocos campos de Zaragoza tienen, también tenemos el bar que ayuda a crear un vínculo más allá de lo deportivo… Un poco en la línea de nuestro lema ‘Somos Ebro’ al que esta temporada hemos añadido la coletilla ‘Somos diferentes’”, concluye Velasco.






Comentarios